4 errores habituales cuando diseñas un catálogo comercial

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Antes de pasar toda la información al diseñador para que prepare el catálogo de la empresa, es importante sentarse y plantear contenidos y objetivos de este catálogo.

Te destaco 4 puntos que a veces se pasan por alto a la hora de diseñar un catálogo comercial.

1- No tener en cuenta la opinión de los comerciales al diseñar un catálogo comercial

Los comerciales tienen contacto directo con el cliente final.

Se trata de una obviedad pero que muy a menudo se pasa por alto. Los comerciales son los que hablan con el cliente que finalmente hará la compra. Y por eso saben cuáles son las preguntas habituales que más se hacen.

  • ¿Estas características del producto vienen de serie o son complementos adicionales?
  • ¿Se puede pagar a plazos?
  • ¿Cuál es el plazo de entrega habitual?

Las del ejemplo pueden parecer preguntas básicas y que todo el mundo pensaría. Pero el que diseña el catálogo comercial (ya sea un diseñador interno como externo) es posible que esté en una oficina delante de un ordenador todo el día. Por lo tanto sus preocupaciones diarias no son las mismas que los clientes finales o la de los comerciales. Seguramente tendrá un criterio estético (importante, pero no el único) a la hora de definir a donde pone cada elemento del catálogo. ¿Pero, este criterio responde a las necesidades para hacer una venta?

¿Si hay una característica especial del producto, tenemos una foto para enseñarla? ¿Queda descrito en algún lugar? Cuando el comercial está exponiendo la información al cliente, es importante que los elementos de que habla estén impresos en papel y que los pueda ir señalando. Un catálogo comercial es una herramienta de apoyo visual muy potente.

Los comerciales son los que detectan que quizás hay algún elemento del antiguo catálogo que no interesa a nadie. Y que, en cambio, hace falta algún otro que no está. Quizá no se pueden introducir todos los elementos solicitados, pero es necesaria una reunión con los comerciales para determinar estas necesidades. 

A veces, la comunicación entre diferentes departamentos de una empresa, no es tan fluida como debería ser. Es importante que el Departamento de Marketing vaya de la mano del Departamento Comercial. Esto, en el caso de PyMES que tienen estos departamentos. Pero en empresas más pequeñas o negocios familiares, también se puede presentar este problema. Quizás el comercial es el mismo gerente. ¿Pero, se ha sentado a valorar las necesidades para hacer la venta?

2- No definir el público objetivo que leerá el catálogo comercial

Un punto básico también. ¿A quién va dirigida la información del catálogo? ¿A los distribuidores? ¿Al cliente final? ¿Y ese cliente, como es? ¿Qué edad tiene? ¿Qué puntos le interesan más del producto o servicio que se ofrece?

El diseño y la maquetación del catálogo comercial será muy diferente según si va dirigido a un público o a otro.

Por ejemplo, los folletos gratuitos de los supermercados tienen unas características específicas. Tanto de contenidos (las ofertas del momento), como de la calidad del papel (más económico), ya que tienen una vida útil menor. Están diseñados para llegar a un rango de público muy amplio y para captar la atención inmediata.

Estas características son muy diferentes que las de un catálogo comercial diseñado para un producto de precio más elevado. Como por ejemplo una tienda de muebles. Dirigido a un público más específico. La calidad de un sofá, por ejemplo, debe verse reflejada en la estética, en el material de la impresión y en el diseño del catálogo. El papel a utilizar puede ser de mayor gramaje, con texturas, con impresión UVI para definir con brillos una imagen determinada, …

Catálogo de producto con barniz UV destacando el producto.

Los catálogos que se reparten en una Feria Comercial también pueden tener unas características específicas. Ya que de entre todos los visitantes que pasen por un stand, no todos son clientes 100% interesados, sino que hay gente de paso y que solo pasea. Así, puede plantearse un catálogo de contenidos más reducidos y más económico en su impresión. De manera que se pueda repartir al por mayor y reservar los catálogos comerciales de más calidad por los clientes más interesados ​​o para las visitas presenciales posteriores.

3- Descargar las fotografías para el catálogo de la web del proveedor

En empresas donde hay un departamento de marketing es difícil que se cometa este error. Pero a veces el cliente subcontrata el diseño y por tanto, debe suministrar los textos y fotografías que quiere incluir.

Descargar las fotografías de una web (aunque sea la del proveedor oficial de la empresa) es un error. Ya que estas imágenes están optimizadas para poder ser vistas en pantalla. Sus colores se encontrarán en formato RGB y además tendrán una resolución de 72 ppp (píxeles por pulgada). Esta resolución es buena para verla en una pantalla, pero no para ser impresa. Para poder imprimir los catálogos correctamente, las imágenes deben tener un mínimo de 300 ppp para evitar que se vean pixeladas.

Catálogo comercial revista con grapa

Por lo tanto, si eres distribuidor de alguna marca específica, pide a la casa madre que te envíe fotografías retocadas y con la resolución suficiente. ¡O sea, fotos buenas y que al imprimir queden bien definidas!

4- No definir contenidos, ni distribuirlos en el espacio disponible

De nuevo, debes sentarte con tranquilidad antes de diseñar nada. No hace falta ni que abras el ordenador. Con un papel y bolígrafo se define las páginas que se quieren rellenar. Si el tamaño del catálogo comercial es de folio, se dibujan tantos rectángulos como páginas. Si es un formato a medida, se dibuja la forma que convenga.

A partir de ahí se trata de ir rellenando a mano alzada los textos y fotos que se quieren poner. El reparto del espacio cambiará mucho si:

  • ¿Las imágenes deben ser verticales u horizontales?
  • ¿Las fotos han de rellenar todo el fondo del papel o si por el contrario se presentarán en cuadrículas pequeñas?
  • ¿Se requieren tablas con datos técnicos?
  • ¿O solo hay texto comercial?
Folio con el contenido dibujado de un catalogo comercial

Todo esto son elementos que se deben tener claros, ya que si se decide sobre la marcha, te puedes encontrar que con el catálogo comercial casi terminado, se debe rehacer de arriba a abajo.

Al igual que en el punto 3, los departamentos de marketing o diseñadores freelance ya lo tienen en cuenta. Pero a veces el responsable de la compra de los catálogos (sea el gerente, propietario o responsable de compras) no lo tiene en cuenta y dificulta la tarea de maquetar correctamente.

Si el catálogo comercial se plantea bien desde el inicio, las virtudes de la empresa, del producto o del servicio que se quieren destacar quedarán bien definidos y de rebote, la tarea de los comerciales (y los resultados) ¡saldrán beneficiados!

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